Las propiedades del agua mineral natural son las que la distinguen de cualquier otra agua envasada: un origen subterráneo protegido, una pureza original que no se altera con tratamientos químicos y una composición en minerales constante que se analiza y se certifica. En Peñaclara embotellamos nuestra agua tal y como brota en el manantial de Torrecilla en Cameros (La Rioja), y en este artículo te contamos qué significan cada una de esas propiedades, qué aporta cada mineral y cómo reconocerlas en la etiqueta.
Puntos clave
- Las propiedades del agua mineral natural se resumen en tres: origen subterráneo protegido, pureza original y composición mineral constante.
- En España las regula el Real Decreto 1798/2010, que exige una declaración oficial publicada en el BOE antes de comercializarla.
- El agua mineral natural no puede desinfectarse ni recibir minerales añadidos: se envasa tal y como sale del manantial.
- Minerales como el calcio, el magnesio, el sodio o los sulfatos definen su perfil y aparecen en la etiqueta con su valor en mg/L.
- Por su composición, el agua Peñaclara cumple los criterios legales de agua sulfatada, cálcica e indicada para dietas pobres en sodio.
- La EFSA sitúa la ingesta adecuada de agua total entre 2 y 2,5 litros al día para un adulto.
Qué es el agua mineral natural y por qué tiene propiedades propias
El agua mineral natural es un agua de origen subterráneo, protegida de forma natural frente a la contaminación, que brota de un manantial o se capta en un punto concreto y mantiene una composición mineral estable a lo largo del tiempo. No es una categoría comercial: es una denominación legal que solo puede usar el agua que ha superado un proceso de reconocimiento oficial.
La norma que la regula en España es el Real Decreto 1798/2010, que establece qué requisitos debe cumplir, cómo debe explotarse el manantial y qué información tiene que aparecer en el envase. Para obtener la denominación, la autoridad competente estudia el agua desde el punto de vista geológico, físico-químico, microbiológico y, cuando procede, farmacológico y clínico, y su declaración se publica en el BOE y en el boletín de la comunidad autónoma.
Esa exigencia es lo que marca la diferencia con otras aguas envasadas. Si te interesa profundizar, tenemos un artículo que explica la diferencia entre agua mineral natural y agua de manantial, dos categorías que a menudo se confunden en el lineal.
Las propiedades que definen a un agua mineral natural
Aunque cada manantial tiene su propio perfil, todas las aguas minerales naturales comparten unas propiedades básicas que la ley exige y que el consumidor puede comprobar.
Origen subterráneo y protegido
El agua mineral natural procede de un acuífero subterráneo que la protege de la contaminación superficial. Durante años, el agua de lluvia se filtra a través de capas de roca que actúan como un filtro natural y le ceden parte de sus minerales. Por eso los manantiales cuentan con un perímetro de protección que limita cualquier actividad que pueda alterar el agua.
Pureza original
La pureza original significa que el agua llega al consumidor en el mismo estado microbiológico y químico en el que se encuentra en la naturaleza. A diferencia del agua de red o de las aguas preparadas, el agua mineral natural no puede someterse a tratamientos de desinfección ni recibir minerales añadidos. Solo se permiten operaciones muy concretas, como separar elementos inestables (hierro o azufre) por decantación o filtración, o añadir o eliminar gas carbónico.
Composición mineral constante
La tercera propiedad es la estabilidad de su composición. Los minerales disueltos, la temperatura del agua en el punto de surgencia y sus demás características esenciales deben mantenerse constantes dentro de las fluctuaciones naturales. Esa estabilidad se verifica mediante análisis periódicos, y es lo que permite que la etiqueta refleje con fiabilidad lo que bebes en cada botella.
Los minerales del agua mineral natural y lo que aportan
Los minerales disueltos son los que dan a cada agua su carácter, su sabor y buena parte de sus propiedades. Estos son los más habituales y lo que aporta cada uno a una alimentación equilibrada:
- Calcio: contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales, y participa en la contracción muscular.
- Magnesio: interviene en más de 300 reacciones metabólicas, contribuye a la función muscular normal y a reducir el cansancio. Si quieres saber más, lo explicamos en nuestro artículo sobre los tipos de magnesio y sus funciones.
- Sodio: es un electrolito necesario para el equilibrio de líquidos, aunque conviene moderar su ingesta total. Un agua baja en sodio ayuda a mantener la dieta bajo control.
- Potasio: participa, junto al sodio, en el equilibrio hídrico y en la función nerviosa y muscular.
- Flúor: contribuye al mantenimiento de la mineralización dental, siempre en concentraciones moderadas.
- Sulfatos y bicarbonatos: influyen en el sabor del agua y en su efecto sobre la digestión y la diuresis.
Para comparar aguas entre sí también es útil fijarse en el residuo seco del agua, que indica la cantidad total de sales minerales disueltas, y en su pH, que mide su grado de acidez o alcalinidad.
Cómo leer las propiedades del agua mineral natural en la etiqueta
La etiqueta es la herramienta más práctica para conocer las propiedades de un agua mineral natural. Según el Real Decreto 1798/2010, debe incluir la denominación «agua mineral natural», el nombre del manantial y su lugar de explotación, y la composición analítica con sus componentes característicos.
Además, la norma fija unos criterios para que el fabricante pueda indicar ciertas menciones en función de su contenido en minerales:
| Mención en la etiqueta | Criterio legal |
|---|---|
| De mineralización muy débil | Hasta 50 mg/L de residuo seco |
| Oligometálica o de mineralización débil | Hasta 500 mg/L de residuo seco |
| De mineralización fuerte | Más de 1.500 mg/L de residuo seco |
| Bicarbonatada | Más de 600 mg/L de bicarbonato |
| Sulfatada | Más de 200 mg/L de sulfatos |
| Cálcica | Más de 150 mg/L de calcio |
| Magnésica | Más de 50 mg/L de magnesio |
| Fluorada | Más de 1 mg/L de flúor |
| Indicada para dietas pobres en sodio | Hasta 20 mg/L de sodio |
Fuente: anexo III del Real Decreto 1798/2010.
Con esta tabla es fácil interpretar cualquier botella. Tienes una guía más completa en nuestro artículo sobre qué información aparece en la etiqueta del agua mineral natural.
Propiedades del agua mineral natural Peñaclara
Nuestra agua nace en el manantial de Peñaclara, en Torrecilla en Cameros, en plena Sierra de Cameros y dentro de la cuenca del río Iregua. Es un manantial con historia: se utilizaba desde tiempos inmemoriales para beber y para el baño, y fue declarado de utilidad pública y con propiedades mineromedicinales en 1861.
Esta es su composición mineral, según el último análisis del CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria):
| Parámetro | Valor (mg/L) |
|---|---|
| Calcio (Ca) | 154 |
| Magnesio (Mg) | 33,7 |
| Sodio (Na) | 14,2 |
| Potasio (K) | 1,2 |
| Flúor (F) | 0,8 |
| Sulfatos | 294 |
| Bicarbonatos | 219 |
| pH | 7,6 |
Composición mineral actualizada según análisis del CNTA, diciembre de 2021.
Si cruzamos estos datos con los criterios del Real Decreto 1798/2010, el agua Peñaclara cumple las condiciones de tres menciones legales:
- Sulfatada, con 294 mg/L de sulfatos (el umbral legal es de 200 mg/L).
- Cálcica, con 154 mg/L de calcio (el umbral es de 150 mg/L).
- Indicada para dietas pobres en sodio, con 14,2 mg/L de sodio (el máximo es de 20 mg/L).
El equilibrio entre calcio, bicarbonatos y sulfatos le da además un efecto diurético suave, que contribuye a disminuir la concentración de cristales de oxalato en la orina. Lo contamos con más detalle en nuestro artículo sobre cuál es la mejor agua mineral para el riñón. Y su pH de 7,6, prácticamente neutro, la hace apta para el consumo diario de toda la familia. Puedes consultar el análisis completo en la página de nuestra agua mineral natural.
Agua mineral natural frente a agua del grifo
El agua del grifo en España es segura y está sujeta a controles sanitarios, pero su naturaleza es distinta. Puede proceder de ríos, embalses o pozos, se somete a tratamientos de potabilización (normalmente con cloro) y su composición varía según la zona y la época del año.
El agua mineral natural, en cambio, procede siempre del mismo manantial, no lleva desinfectantes añadidos y mantiene una composición mineral constante que puedes consultar en la etiqueta. Esa diferencia se nota, sobre todo, en el sabor y en la previsibilidad de lo que bebes cada día. Lo analizamos punto por punto en nuestra comparativa entre el agua del grifo y el agua mineral natural.
Para quién son especialmente interesantes estas propiedades
Una buena hidratación es importante para cualquier persona, pero las propiedades del agua mineral natural tienen un valor añadido en algunas etapas y situaciones:
- Deportistas: el calcio, el magnesio y el sodio ayudan a reponer parte de lo que se pierde con el sudor. Lo desarrollamos en nuestro artículo sobre el agua mineral para deportistas.
- Embarazo y lactancia: las necesidades de agua aumentan hasta unos 3 litros diarios en el segundo y tercer trimestre y durante la lactancia. Te lo contamos en agua mineral durante el embarazo.
- Dietas bajas en sal: un agua indicada para dietas pobres en sodio permite hidratarse sin sumar sodio a la dieta.
- Personas mayores: con la edad disminuye la proporción de agua en el cuerpo y la sensación de sed, por lo que conviene beber de forma regular a lo largo del día.
En cuanto a la cantidad, según los valores de referencia de hidratación de la EFSA, la ingesta adecuada de agua total para un adulto se sitúa entre 2 y 2,5 litros al día, sumando el agua de las bebidas y la de los alimentos.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las principales propiedades del agua mineral natural?
Su origen subterráneo protegido de la contaminación, su pureza original (no se desinfecta ni se le añaden minerales) y una composición mineral constante que se certifica mediante análisis periódicos.
¿El agua mineral natural es mejor que el agua del grifo?
Ambas son aptas para el consumo. La diferencia es que el agua mineral natural procede siempre del mismo manantial, no lleva cloro añadido y mantiene una composición estable, mientras que la del grifo varía según la zona y se somete a tratamientos de potabilización.
¿Qué significa que un agua sea «indicada para dietas pobres en sodio»?
Que contiene 20 mg/L de sodio o menos, según el Real Decreto 1798/2010. El agua Peñaclara tiene 14,2 mg/L, por lo que cumple este criterio.
¿Se pueden perder las propiedades del agua mineral natural una vez abierta la botella?
Los minerales disueltos no desaparecen, pero una vez abierta conviene consumirla en pocos días y guardarla en un lugar fresco y protegido de la luz para conservar su sabor y su calidad.
¿Es bueno beber agua mineral natural a diario?
Sí. Un agua baja en sodio y con un pH cercano al neutro, como la de Peñaclara, es apta para el consumo diario de toda la familia, desde los niños hasta las personas mayores.
¿Dónde nace el agua mineral natural Peñaclara?
En el manantial de Peñaclara, en Torrecilla en Cameros (La Rioja), en la Sierra de Cameros y dentro de la cuenca del río Iregua. Fue declarado de utilidad pública en 1861.
Un agua que conserva las propiedades de su manantial
Conocer las propiedades del agua mineral natural te ayuda a elegir con criterio: basta con leer la etiqueta para saber de dónde viene el agua, qué minerales aporta y para qué tipo de dieta es más adecuada. En Peñaclara cuidamos que cada botella conserve la composición que el manantial de Torrecilla en Cameros lleva ofreciendo desde hace siglos. Descubre todos nuestros formatos, de vidrio y PET, en nuestra tienda online de agua mineral natural Peñaclara.


